Nuestros equipos trabajan arduamente en Chinle, Arizona, para ayudar a las familias a recuperarse del monzón ocurrido a fines de septiembre, que dañó e inundó muchos hogares.
Luego de soportar un verano ardiente en Arizona, los habitantes de la Nación Navajo contemplaron cómo la agradable lluvia de fines de septiembre dio paso a cuatro días de lluvias monzónicas torrenciales. La reserva declaró el estado de emergencia cuando la lluvia y el fuerte viento azotaron la región y se intensificaron las peligrosas inundaciones repentinas.

Precipitaciones que duraron cuatro días inundaron propiedades como esta, que pertenece a Karen Begay.
Durante la lluvia torrencial, que llegó con fuertes vientos, la propietaria Karen Begay observó que los sumideros comenzaban a desbordar hacia su jardín trasero, que ya estaba lleno de barro. Entonces, ella y sus hijos salieron corriendo para tratar de impedir que el agua llegara a los cimientos de su casa.
“Agarramos unas palas y empezamos a tratar de apilar barro donde estaba entrando toda esa agua”, relató ella. “También teníamos unas piedras muy grandes alrededor de nuestro fogón, así que mis hijos las apilaron y les echaron arena encima”.
A pesar de sus esfuerzos por retrasar la inundación, el agua se acumuló alrededor de la casa de 26 años de Karen y desplazó la arcilla roja que había debajo. Además, los fuertes vientos averiaron el techo, lo cual provocó que el agua se filtrara por el cielorraso. Karen intentó que la casa fuera habitable poniendo baldes por todas partes para atrapar el agua de las goteras. No tenía a nadie que la ayudara con las reparaciones.

Los voluntarios limpian las casas y trabajan en las reparaciones de las propiedades inundadas.
No obstante, poco después les abrió la puerta a los voluntarios de Samaritan’s Purse que llegaron a su domicilio. El equipo le ofreció arreglar su techo con lona resistente y reemplazar las placas de yeso empapadas, en las que había comenzado a formarse moho.
“Las lluvias monzónicas caen aquí cada dos o tres años, aproximadamente; así que, cuando pasa esto, es normal para nosotros”, dijo ella. “Pero, de hecho, esta es la primera vez que hemos recibido ayuda”.
La casa de Karen está en el alejado pueblo de Old Valley Store, dentro de la Nación Navajo. Desde su rincón periférico de la comunidad, tarda más de dos horas en auto para ir a abastecerse de víveres y demás artículos esenciales. Ella disfruta mucho de pasar gran parte de su tiempo cuidando su tierra y haciendo cinturones tradicionales tejidos a mano.
“Aunque el clima puede ser complicado, es difícil movilizarse por aquí, y cuesta ganarse la vida en este lugar. Me gusta estar en mi casa”, dijo ella. “Amo mi hogar”.

Karen agradeció la ayuda que recibió para limpiar su casa y las nuevas amistades con los voluntarios.
La noche después de que nuestros voluntarios repararon su techo, Karen contó que por fin pudo descansar un poco sabiendo que el agua no se filtraría por su cielorraso.
“Esa noche llovió, y dije: ‘¡No entra el agua!’”, relató con alegría. “Estaba tan feliz”.
Una colaboración continua
Karen se encuentra entre los muchos residentes a los que servimos en la zona, colaborando con la Grace Fellowship Community Church en Chinle, Arizona. En el año 2020, Samaritan’s Purse se asoció con Grace Fellowship cuando proveímos alimentos y kits de higiene a la Nación Navajo durante la pandemia del COVID-19.

Nuestra labor en la zona incluye reparar muchos techos con lonas resistentes para que la lluvia no entre en las casas.
“El Señor nos abrió una puerta aquí, en Chinle, para que sirvamos en el nombre de Jesús”, dijo Jackson Spier, gerente asistente de programa de Samaritan’s Purse. “Esta iglesia hizo mucho por esta comunidad durante el COVID, y nosotros estamos colaborando con ellos otra vez”.
Los voluntarios han trabajado arduamente, limpiando el barro de las casas, emparchando techos, combatiendo el moho y reemplazando placas de yeso.
“Es un lugar que recibe entre 11 y 12 pulgadas de lluvia al año, y cayeron siete en apenas dos días”, dijo Spier. “Hubo algunas inundaciones dentro de las casas y el viento descubrió techos, lo que causó un montón de filtraciones y crecimiento de moho”.
Karen se mostró agradecida al ver que hombres y mujeres con camisetas naranjas —la mayoría de los cuales vinieron desde otros estados— no solo repararon su casa, sino también compartieron el amor de Jesús.

“Vinieron de todo tipo de lugares, y estaban contentos de poder ayudar”, dijo ella. “Fue realmente increíble cómo oraron por mí”.
Además de la limpieza y las reparaciones inmediatas en las casas, nuestro equipo de Special Projects (Proyectos Especiales) les está entregando a los propietarios afectados muebles para sus salas, dormitorios y comedores, así como electrodomésticos nuevos.
“El programa existe para cubrir las necesidades básicas tras un desastre”, dijo la gerente de Special Projects, Shannon Daley. “En la Nación Navajo, las lluvias torrenciales penetraron los techos y estropearon los muros de yeso, los cielorrasos y todos los muebles y electrodomésticos que había debajo, así que tenemos la oportunidad de poder entrar y responder a algunas de esas necesidades”.
Las estufas a leña son una necesidad específica en toda la reserva, un artículo que el equipo de Special Projects está proveyendo a muchas familias.
“Cuando vives en un desierto de altura, el frío llega rápido”, dijo Daley. “Por eso, poder entregarles a las familias no solo una fuente de calefacción, sino también una cocina para el inverno es maravilloso”.
Creciendo en Cristo
En el caso de Rita Taylor y su esposo, nuestros equipos los ayudaron a aliviar una carga financiera originada por los daños del viento monzónico.
“Mi esposo y yo no tenemos ingresos por ahora, así que nos preguntábamos: ‘¿Qué vamos a hacer? ¿Qué pasará si sigue lloviendo? ¿Y cómo será en el invierno?’”, contó. “Pero cuando Samaritan’s Purse dijo que repararían mi techo, me alegré tanto que me puse a llorar. ‘¡Gracias, Jesús!’”.

Rita Taylor tiene muchas ganas de seguir estudiando la Escritura, a medida que crece en su nueva relación con Jesucristo.
La vida de Rita en la Nación Navajo la expuso a una serie de religiones y, en los últimos años, se había convertido en miembro de uno de los grupos religiosos de la zona. No fue sino hasta que una amiga la invitó a asistir a la Grace Fellowship Community Church, hace tres años, que le entregó su vida a Jesucristo.
Un capellán de la Billy Graham Evangelistic Association acompañó a nuestro equipo de voluntarios a su casa y la animó mucho a crecer en la fe.
“El capellán me presentó Steps to Peace, y gracias a eso me di cuenta de que hay mucho más por estudiar en la Escritura, y mucho más para aprender sobre Cristo”, dijo ella.
Cuando el equipo terminó de reparar el techo de Rita, le obsequiaron una Biblia del Billy Graham Training Center firmada por ellos, el primer ejemplar propio de la Palabra de Dios que tiene en su vida.

“Guárdala en tu mesa ratona o en tu mesita de luz y, cada vez que abras la portada y veas estos nombres, ora por nosotros como nosotros oramos por ti”, le dijo Marv Behr, un obrero de ayuda humanitaria de Samaritan’s Purse, mientras le mostraba su regalo.
Mientras corrían lágrimas por sus mejillas, Rita les agradeció a los voluntarios por su amabilidad y su generosidad, y expresó su gratitud porque ya no tiene que preocuparse por las goteras en su techo. También contó que se emociona al leer la Biblia con sus nietas, especialmente el Evangelio de Juan, que es su libro favorito de la Biblia.
“Siempre he usado la Biblia de la iglesia”, dijo. “Nunca había tenido una propia”.
Por favor, acompáñanos a orar por las familias que todavía están recuperándose de la inundación y por nuestros equipos, mientras continúan brindando su servicio como las manos y los pies de Jesús.

Estamos agradecidos por la asociación que tenemos con la Grace Fellowship Community Church y por su buena disposición a ayudar ante los desastres en esta extensa región.





