Luego del programa médico comunitario de Samaritan’s Purse en el corazón de los Apalaches, una iglesia da un paso de fe para alcanzar a sus vecinos para Cristo.
Karen Amaya limpia oficinas durante la noche mientras sus dos hijos duermen. Regresa a su casa a primera hora de la mañana, manda a sus hijos a la escuela y se prepara para su trabajo diurno limpiando casas. Aun así, se hace tiempo para ir al estudio bíblico durante algunas horas el viernes a la noche, antes de que comience su turno.
“Aquí encontramos algo que te hace sentir como en casa”, dijo acerca del estudio bíblico en español al que asiste en la Primera Iglesia Bautista (PIB) de Pikeville, Kentucky. “Porque, por más bonitas que suenen las cosas en otro idioma, no se puede comparar con escuchar la verdad en tu propio idioma. Es hermoso. Los niños pueden escuchar la Palabra de Dios, también, y participar en la comunión”.
Recientemente, la madre soltera formó parte de los cientos de familias que se detuvieron en el estacionamiento de la PIB de Pikeville para el programa médico comunitario que Samaritan’s Purse organizó en la iglesia. Ahora, cada viernes a la noche se llena de autos por el único estudio bíblico en español de la región.
Hace unos meses, dicha reunión de habla hispana no existía.

Por fin Karen ha encontrado una comunidad que habla español, donde puede aprender más sobre Dios y criar a sus hijos en Su Palabra.
La atención médica que recibió Karen en la iglesia fue parte del programa médico comunitario que Samaritan’s Purse lanzó recientemente. Estudiantes de la PIB y el pastor de las misiones, Keenan Darby, dijeron que fue a través de este evento de evangelismo que él se enteró de las pocas oportunidades que tenían sus vecinos hispánicos de escuchar el Evangelio en su lengua materna. Mientras nuestros equipos de profesionales de la medicina brindaban gratuitamente atención odontológica, oftalmológica y evaluaciones generales de salud a cientos de personas —que incluyeron a muchos hombres y mujeres hispánicos—, el pastor Darby estaba observando una nueva necesidad ministerial en la zona.
Agradeció que los capellanes de la Billy Graham Evangelistic Association que hablan español estuvieran allí para ministrar a los asistentes hispanos y compartieran el Evangelio en su lengua materna.
“Tener a capellanes que amaban a Jesús y hablaban español lo cambió todo, y eso es algo que nosotros nunca hubiéramos podido ofrecer”, dijo el pastor Keenan. “Samaritan’s Purse nos posibilitó ganar terreno. Al brindar ellos atención médica y generar esa confianza y ese lazo, nosotros pudimos entrar después y dar el siguiente paso con ellos”.

El programa médico comunitario se realizó en el estacionamiento de la PIB de Pikeville, del 29 al 31 de mayo. Este nuevo ministerio de Samaritan’s Purse lleva atención médica gratuita a las comunidades marginadas de todo Estados Unidos en el nombre de Jesús.
Alcanzando a los vecinos no alcanzados
Esto provocó que los líderes de la iglesia repensaran qué significa alcanzar a los perdidos del mundo. En Pikeville, la PIB se entristeció al saber que la población de habla hispana del Cinturón bíblico estadounidense no tenía a nadie que les enseñara de la Palabra de Dios.
“No hay estudios bíblicos, sermones ni células; nada en un radio de dos horas y media para las personas que hablan español”, dijeron los estudiantes y el pastor de las misiones luego de que él y los representantes de Samaritan’s Purse visitaron los restaurantes y los negocios de la ciudad antes del evento.
“Una vez que empezamos a preguntar y esto fue confirmado, fue triste”, continuó él. “Tenemos un mapa del mundo en la iglesia y hablamos mucho de ir a las naciones, pero nos dimos cuenta de que lo que hemos pasado por alto durante décadas está aquí mismo, en Pikeville. La comunidad hispana no ha sido alcanzada”.

Unidas por el idioma y la fe, las familias hispanas en Pikeville encuentran un hogar espiritual en la PIB los viernes a la noche, donde participan de la adoración, la oración y la lectura de la Palabra de Dios en español.
Para las madres como Karen, el nuevo estudio bíblico de la PIB de Pikeville ha vuelto a abrir las puertas de su familia al Evangelio de Jesucristo. Hace casi dos años, cuando las inundaciones históricas atravesaron Pikeville y las comunidades aledañas, la tormenta hizo estragos en su casa. Ella recuerda a los voluntarios con camisetas naranjas de Samaritan’s Purse que se presentaron para ayudar en el nombre de Jesús a los pocos días de la inundación.
Gracias a la colaboración entre la iglesia y Samaritan’s Purse, Karen regresó por la atención odontológica cuando el evento de nuestro programa médico se hizo en la ciudad. Luego, volvió a ir porque anhelaba la comunión cristiana y la enseñanza bíblica en su lengua materna.
“Cuando ves algo tan enorme como Samaritan’s Purse, piensas que tienen mucho para dar, y ese es el único objetivo que ve la gente. Yo recibí más que un abrazo, obtuve algo más que alguien que me escuchara y conseguí más que un diente arreglado. Me llevé a casa una enseñanza sobre la gracia, la comunión y el amor de Dios a través de Sus hijos y Su ministerio”.

Samaritan’s Purse respondió a Pikeville después de las inundaciones devastadoras de febrero de 2025. Karen fue una de los casi 300 propietarios a quienes nuestro ejército de voluntarios ayudó después de la tormenta, en el nombre de Jesús.
Mientras tanto, como Karen y sus dos hijos viven con la hermana de ella desde la tormenta, la Primera Iglesia Bautista está ayudando a reconstruir su casa poco a poco. Los voluntarios de la iglesia y de otras iglesias de la zona la han ayudado a reemplazar sus paredes, han arreglado la instalación eléctrica y han hecho mucho más.
“Ellos hicieron el trabajo que mis manos no podían hacer. Me devolvieron una parte de mi vida que se había roto en pedazos desde la tormenta. Las cosas que yo no podía hacer, ellos las hicieron. Yo no tenía fuerzas para seguir adelante, pero ellos me libraron de esa carga”.
Una nueva comunidad con un hambre cada vez mayor por la Palabra de Dios
Luis José Freitas se pone y se quita los anteojos mientras alterna la atención que le da a las Biblia que tiene en sus manos y el pastor frente a él.
Para Luis, esto no es solo un estudio bíblico bajo las luces fluorescentes en el salón trasero de una iglesia en Kentucky. Este ministerio ha sido un momento decisivo para él, su esposa y otras familias hispanas de la zona. Es la primera vez en varios años que están leyendo la Palabra de Dios en español y que los discipula un pastor que los entiende.
“Mi esposa y yo nos sentimos muy orgullosos de estar aquí”, dijo Luis sobre el estudio bíblico. Él también asistió al evento médico de Samaritan’s Purse que se realizó en mayo, donde recibió un par de anteojos gratuitos y una receta médica que le extendió un médico después de un control de salud. “Aunque no hay muchos hispanos como yo por aquí, en este grupo sentimos como que todos somos parte de una familia”.

Los anteojos que Luis recibió de Samaritan’s Purse lo llevaron a integrarse al único estudio bíblico en español que hay en Pikeville. Actualmente, él y su familia asisten a la Primera Iglesia Bautista los domingos, donde traducen al español el sermón para ellos y para otros asistentes hispanos.
El líder del grupo, el pastor Richard Pérez, entiende la importancia de su llamado a dirigir el estudio. Tal es así, que cada kilómetro del viaje de tres horas de ida y de vuelta en auto vale la pena.
“Ni siquiera sabía dónde quedaba Pikeville, pero obedecí el llamado de Dios”, relató el pastor Richard. Él, de origen peruano, ha dirigido una iglesia de habla hispana en Somerset, Kentucky, por tres años. A través de contactos mutuos, se enteró del nuevo estudio bíblico y respondió al llamado de Dios a dirigirlo.
“Las familias vienen y se entusiasman por reunirse”, dijo él. “Yo hablo durante una hora entera de la Palabra de Dios, pero siempre me piden que siga hablando. Están hambrientos de la Palabra”.

El profundo anhelo del pastor Richard por ver que sus hermanos y hermanas hispanos escuchen el Evangelio y sean discipulados es la única motivación que necesita para conducir seis horas de ida y vuelta cada viernes para dirigir el estudio bíblico.
Desde su inicio, Luis y su esposa han asistido al estudio y su fe en Cristo ha sido revivificada.
“Cuando vivíamos en Venezuela, íbamos a una iglesia cristiana. Cuando llegamos a Kentucky intentamos buscar una iglesia donde se ofreciera español, pero no había ninguna”, contó, “así que tener este grupo ahora es maravilloso”.
Mientras el grupo crece y las relaciones de unos con otros y con Cristo se hacen más profundas, ora para que los hispanohablantes de las montañas de Kentucky respondan al llamado a la salvación. Ora para que los seguidores de Cristo hispanos de la región sean valientes para compartir su fe, y así alcanzar a las personas no alcanzadas de sus vecindarios.





